Foo Fighters: el disco que Dave Grohl grabó solo para poder seguir
Tras la muerte de Kurt Cobain, el baterista de Nirvana casi deja la música. Se encerró seis días en un estudio y tocó todos los instrumentos. Así nació una de las bandas más grandes del rock.
En 1990, Dave Grohl entró a Nirvana como baterista. En las giras llevaba una guitarra y escribía canciones, pero nunca se atrevió a mostrarlas: le parecía que no estaban a la altura de las de Kurt Cobain.
En abril de 1994, Cobain murió y Nirvana se terminó. Grohl cayó en una depresión: le costaba incluso escuchar música. Le ofrecieron tocar la batería en otras bandas, pero no quiso. Cualquier banda le iba a recordar a Nirvana.
En octubre de ese año reservó un estudio en Seattle, casi como terapia. En seis días grabó las canciones del que sería su primer disco, y tocó todo él mismo: guitarras, bajo, batería y voz.
No tenía planes de publicarlo. Hizo copias en casete y se las regaló a amigos. Para que nadie supiera que era él, las firmó con un nombre inventado: Foo Fighters, como llamaban los pilotos de la Segunda Guerra Mundial a unas luces extrañas que veían en el cielo.
Las cintas circularon, los sellos se interesaron y Grohl tuvo que armar una banda de verdad para tocar esas canciones en vivo. El disco salió en 1995 y fue un éxito.
Treinta años después, Foo Fighters es una de las bandas más grandes del rock. También vivió su propio golpe: en marzo de 2022 murió en Bogotá su baterista, Taylor Hawkins, días después de tocar en Sudamérica.
Hoy la banda sigue, con Ilan Rubin en la batería. El 28 de febrero de 2027 vuelve a Chile por cuarta vez, al Parque Estadio Nacional, y en la misma gira pasa por Montevideo, Buenos Aires y Lima.
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